impotencia, paradas sexuales
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IMPOTENCIA sexual masculina y fallo ocasional (« gatillazo »)



TRATAMIENTO DE LA IMPOTENCIA SEXUAL MASCULINA

Y DEL «GATILLAZO»

 

por nuestro ginecólogo sexólogo,

titular del diploma interuniversitario de sexología, sexólogo desde hace más de 20 años.

 

"Mi larga práctica de más de 20 años en sexología, en el consultorio,
 en un Centro Hospitalario Universitario, y en la web, le ayudará a vivir plenamente su sexualidad,
y a tratar su impotencia o disfunción eréctil.

He realizado, año tras año, un dossier tratamiento (no médico) de la impotencia y del « gatillazo », de origen no orgánico, que modifico con frecuencia gracias a los comentarios de mis pacientes, por eso, estoy persuadido de que le ayudará a resolver su problema."

¡no es usted el único en sufrir de impotencia !

 ¡Pero no se preocupe más, el tratamiento que le propongo

le permitirá solucionar este problema !

Una consulta médica previa es indispensable antes de comenzar el tratamiento contra la impotencia que le propongo, para verificar que su impotencia es realmente de origen no orgánico. Puede ver más abajo la diferencia entre impotencia de origen orgánico e impotencia de origen psicológico.


 

 
 
Definición de la IMPOTENCIA y del famoso « gatillazo »


En los libros de sexología, encontrará dos definiciones de la IMPOTENCIA sexual masculina :

          - La impotencia es la imposibilidad de conseguir una erección suficiente para permitir la penetración, sin la ayuda de la mano de la pareja.

          - La impotencia es la imposibilidad de conseguir una erección suficiente para permitir una relación sexual satisfactoria.

Por mi parte, mi propia definición de la impotencia es la siguiente :

          - La impotencia es la imposibilidad de conseguir una erección lo suficientemente  rígida para permitir la penetración sin la ayuda de la pareja, o la imposibilidad de mantener una erección rígida y continua durante los cambios de postura o durante la penetración.

Pienso, en efecto, que hay que clasificar como víctima de impotencia, todo hombre que no tiene una erección lo suficientemente rígida para permitir la penetración, pero también, todo hombre que pierde la erección con el mínimo cambio de postura durante el acto sexual, o que pierde la erección, sin haber eyaculado, unos segundos o minutos después de la penetración.

Hay que notar, que en todas estas definiciones de la impotencia, no se toma en cuenta las causas de esta disfunción eréctil, orgánica o psicológica, y que el término « impotencia » puede hacer referencia tanto a la ausencia total y habitual de erección, como a las erecciones caprichosas o inestables.

 
 
 ¿Su erección es lo suficientemente rígida ?


En las definiciones de la impotencia, las expresiones « erección suficiente » o « rigidez suficiente », se entienden muy bien cuando el hombre está con su pareja, pero ¿cómo puede juzgar si su erección es suficiente y rígida cuando está solo ?

          - su erección (durante cualquier excitación sexual importante) es suficiente si su pene, cuando está de pie, alcanza la horizontal, y si cuando está tumbado, su pene remonta hacia el ómbligo, sin ayuda de la mano.

 En estos dos casos, puede considerar que su erección es suficiente para permitir una eventual penetración, sin la ayuda de la mano de su pareja (con tal de que tenga una buena lubricación y que aparte los labios menores). Pero, hace falta también que su erección se mantenga así unos minutos (más de 2 ó 3 minutos) en varias posturas.

 
 
Las tres categorías de hombres « impotentes »


   - Los que tienen erecciones suficientes por la noche o al despertarse por la mañana, por masturbación, o los a quien se le erecta el pene con una pareja pero no con otra.

   - Los que no tienen erección suficiente en las circunstancias siguientes (por la noche, al despertarse por la mañana, o cualquiera que sea la pareja).

   - Por fin, los que no suelen tener buenas erecciones al despertarse, que sienten dificultades para lograr una erección suficiente por masturbación, que tienen cada vez más dificultades para penetrar a su pareja, o que no pueden mantener la erección después de la penetración.

En el primer caso, se trata de manera evidente de una impotencia de origen psicológico, y en el segundo y tercer caso, las impotencias pueden ser orgánicas o psicológicas.

Una impotencia, que se sospecha ser orgánica, tendrá que ser el objeto de exámenes medicales serios (examen clínico, examen doppler de las arterias y de las venas de la verga, dosificaciones hormonales y otros más exámenes según los casos). Cuando se trata de una impotencia de origen psicológico, es inútil practicar estos exámenes.

En realidad, buscar las causas de una impotencia no suele ser sencillo, y muchas veces, los exámenes médicos que buscan una impotencia que se sospecha ser orgánica, serán normales.
 

 
 
¡El componente psicológico de la impotencia, llave del problema !


Ante toda impotencia, a pesar de que sea, al principio, puramente orgánica, el terapeuta debe tomar en cuenta el papel capital del componente psicológico.

Todo sexólogo bien sabe que lo psicológico y lo orgánico siempre están en correlación.

La fragilidad psicológica, esencialemente consecuencia de una falta de confianza en sí mismo, de un hombre que padece impotencia orgánica, podrá empeorar esta misma impotencia, incluso prolongarla después de la curación de la causa orgánica. El ejemplo más frecuente es la persistencia de una impotencia después de la interrupción de un tratamiento inhibidor de la erección.

Entonces en todos los casos, que una impotencia sea orgánica o psicológica, un tratamiento comportamental solo (si se trata de una impotencia de origen psicológico), o en complemento de un tratamiento médico (en el caso de una impotencia orgánica), será necesario para restablecer más rápidamente la confianza en sí, y también una erección correcta.

 

Causas de una impotencia de origen psicológico


Las causa más frecuentes de la impotencia son las siguientes :

- El miedo de no poder satisfacer a una nueva pareja.

- la obsesión por no fallar : ciertos hombres se sienten obligados a realizar hazañas sexuales aunque les falte el deseo sexual.

- El desinterés erótico hacia la pareja.

-El estrés, el cansancio, las preocupaciones profesionales suelen afectar también la libido.

Por fin, el caso clásico que los hombres suelen conocer en su vida : después de una primera disfunción erectil, de causas diversas evocadas más arriba, el miedo al fracaso para la relación siguiente, provocará impotencia por dos razones :

- Por una parte, el miedo al fracaso será responsable de una secreción de adredalina, que es una substancia inhibidora de la erección.

- Por otra parte, este hombre será espectador pasivo de su propio sexo (o sea, su mente sólo se concentrará en su sexo), lo que provocará una disminución de la receptividad de su cerebro al estímulo erótico (su pareja), y entonces, no se autorizará a tener una erección y creará él mismo su propia impotencia.

El mecanismo de la erección es efectivamente un mecanismo involuntario. Para conseguir una buena erección no se debe tener miedo al fallo eréctil, hay que dejarse llevar al erotismo que se desprende de su pareja y olvidar su sexo. La erección no se puede provocar voluntariamente, y toda concentración mental en otra cosa que el estímulo erótico, impedirá que la erección se produzca.


 

 
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Consecuencia de la impotencia en la pareja


De manera global, podemos decir que la pareja debe hacer frente a una alteraci
ón de la relación afectiva y de la intimidad.

Una impotencia suele acarrear en el hombre una falta de autoestima, una desvalorización de sí mismo que puede provocar incluso un comportamiento agresivo. En la pareja, se trata del miedo a no sentirse deseada y ¡el temor de despertar una angustia de su pareja, en un acercamiento sexual !

Con el tiempo, esta pareja, acabará por rechazar a su pareja masculina, para evitar los fallos a repetición y los conflictos que provocan en el seno de la pareja.

Como en todo problema sexual, la falta de comunicación, que se instala inevitablemente en la pareja, podrá ser, a la larga, responsable de una separación.

 

 
 
Tratamiento de una impotencia de origen psicológico


El tratamiento de la impotencia, o de los fallos eréctiles, que he escrito para usted, se deriva de las constataciones precedentes. Es de tipo comportamental, y conlleva consejos y ejercicios de dificultades progresivamente crecientes.

Aprenderá, etapa tras etapa, a restablecer una comunicación erótica y sensual con su pareja, a hacer frente positiva y progresivamente a situaciones angustiosas, a perder el condicionamiento a su situación de fracaso , a volver a sentir una autoestima, y volver a tener un comportamiento positivo de « ganador ».

También aprenderá a abandonarse a los estímulos eróticos, a dejar de ser espectador pasivo de su propio sexo, para volver a conseguir progresivamente una erección satisfactoria para usted y su pareja.

Entonces, si su impotencia es de origen psicológico (ver más arriba), estoy persuadido de que mi ayuda, sola, le permitirá resolver su problema. Si su impotencia es de origen orgánico, tras una consulta con su médico y un seguimiento de un tratamiento eventual, mi ayuda en complemento le será, particularmente, provechosa.

El tratamiento que le propongo, con todos los detalles y precisiones posibles, le ayudará a resolver sus fallos eréctiles o su impotencia, y de esto estoy persuadido.

 
 
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El precio del dosier de tratamiento (que no es médico) de la

impotencia es de 14 euros

 

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